lunes, 26 de mayo de 2008

Buenas noticias para nuestra ciudad

Esta fue una buena semana para nuestra ciudad.
Para empezar, el miércoles 21 se llevó a cabo la esperada audiencia pública en la que se trató el tema de la basura.



La audiencia en sí fue un poco embolante, no vamos a negarlo. Entre los políticos que se acercaron para figurar, los cortes de luz y las peleas por boludeces se fue buena parte del tiempo, pero lo importante es que, por fin, pudimos proponer que la próxima empresa que se encargue de recolectar los residuos en Esteban Echeverría tenga en cuenta un plan de recolección diferenciada de la basura para su posterior reciclado.
El toque de color, como de costumbre, lo dio el Escuadrón, que recibió a todos los asistentes con la enorme pancarta que ya varios conocieron en la marcha, que dice "BASURA CERO YA".



Por otro lado, hoy nos enteramos a través del diario Inforegion de que en Lomas ya se están colocando tachos en la calle para que la gente arroje los residuos separándolos por clase...
Esto forma parte de un programa que lanzó el gobierno de la provincia que se llama "Generación 3R" (Reducción, reciclado y reutilización de la basura) que es, ni más ni menos, lo mismo que venimos diciendo nosotros desde hace rato: BASURA CERO.
¿Para cuándo eso en Monte Grande y las demás ciudades de nuestro partido?



Otra buena noticia es que la gente que está peleando por la Laguna de Rocha consiguió reunirse con el intendente Gray y logró que éste les prometa que "no se van a instalar fábricas en el predio de la laguna"




La verdad es que nos sentimos bastante felices.
Parece que, por fin, los vecinos y las autoridades están tomando conciencia de que tenemos que hacer algo por el medio ambiente.
No es tan difícil ponerse las pilas: apenas hay que hacer un poco de quilombo, reclamar, tomar conciencia y listo.
El Escuadrón del Gran Monte siente que ya los temas están planteados, y que ya hay quienes se hicieron cargo de solucionarlos.
¿Será que por fin podemos volver a colgar muñecos en las calles, dejar misteriosas cajas abandonadas en las veredas y hacer esa clase de cosas que tanto nos divierten?
Ojalá que sí, porque nos morimos de ganas de dejar de estar tan serios y tan responsables...
Queremos volver a joder porque sí nomás...
Y estamos a punto de hacerlo de nuevo.

domingo, 18 de mayo de 2008

Los panqueques de la política

De nuevo tenemos que aclarar algo.
Hace un par de semanas decíamos que el Escuadrón del Gran Monte no es una organización ecologista, pero que no podemos hacernos los distraídos cuando las cuestiones ecológicas se tornan tan graves e importantes.
Hoy tenemos que aclarar que el Escuadrón del Gran Monte no es una organización política, pero tampoco podemos dejar de hablar acerca de cosas que nos calientan mucho, y tienen que ver con la política.
Antes que todo, vamos a mostrarte una foto:




Este tipo se llama Rubén Temi, tiene cerca de cuarenta años y desde hace algún tiempo está intentando incursionar en la política de Esteban Echeverría.
Es un tipo joven, que podría venir a renovar toda la trenza y toda la mierda que caracterizó a muchos -no todos, obviamente- de los políticos locales.
Pero no, no te hagas ilusiones.
El chabón es uno más de ellos.
Y acá te contamos por qué.

Rubén Temi es concejal, por si no lo sabés, y el año pasado se lanzó como candidato a intendente.
A lo mejor te acordás de unos afiches anaranjados que decían "Temi intendente, el candidato de Kirchner", que aparecieron por todos lados.



En un momento el tipo se dio cuenta de que su candidatura no iba ni para atrás, así que, de repente, decidió abandonar ese plan - después de gastar unos buenos morlacos en afiches- y pasar a apoyar a Groppi como candidato.
Primer vuelo en el aire del panqueque.
Todo esto sin dejar de decir que era un "kirchnerista" de la primera hora.
Groppi perdió, como todos sabemos, y el intendente fue otro "kirchnerista de la primera hora" como Fernando Gray.
Temi, entonces, rápido de reflejos, se declaró "aliado del intendente Gray" y llamó a todos a apoyarlo.
Segundo vuelo en el aire del panqueque.
Ahora, Temi, que sigue siendo concejal, decidió que ya no es tan "kirchnerista" y se pasó a otro bando, el de un tipo que se llama Francisco de Narváez, que es peronista pero nada "kirchnerista"
Tercer vuelo en el aire del panqueque.

El Escuadrón del Gran Monte se pregunta... ¿A quién representa Temi?
Se supone que los vecinos lo votaron porque le creyeron cuando él decía que era parte de un determinado proyecto ¿no?
¿Qué pensará este muchacho? ¿Qué los que lo votaron cambiaron de opinión y entonces él también debe cambiar de bando?

A lo mejor algún gil sale a decir que el Escuadrón tiene intereses políticos, y que esto es una campaña a favor de alguien o en contra de otro alguien.
Los que digan eso pueden irse a la mierda.
Sabemos que hay políticos honestos, que trabajan por el bien de la sociedad aunque pocos les crean, y que se bancan que la gente piense que son todos iguales.
Pero también sabemos que el concejal Rubén Temi representa a una clase de políticos y funcionarios que despreciamos, que nos da asco y que nos rompe tremendamente las pelotas. Son muchos, pero teníamos que elegir a uno y éste nos pareció un buen ejemplo.
El Escuadrón del Gran Monte solamente quiere poner en evidencia a estos transas que viven del sueldo que nosotros les pagamos, que se cagan en las necesidades de los vecinos y que defienden una única ideología: la que más les conviene.
Para despedirnos hasta la semana que viene, les dejamos un sencillo mensaje a todos los políticos que se cambian de bando según cómo sople el viento.
Este dedito es para ustedes.
Que lo disfruten.






NOTA: Si hacés click en los vínculos que aparecen en esta nota vas a poder acceder a más información sobre los temas que mencionamos.

lunes, 12 de mayo de 2008

El Escuadrón tiñó la plaza de azul


Esta semana fue una semana de novedades.
Por un lado, aparecieron noticias muy importantes con respecto al tema de la basura, y por el otro, el Escuadrón volvió a la carga con otro de sus operativos.
Esta vez la idea era arriesgada: había que enfundar en calofán azul todos los faroles de la plaza Mitre de Monte Grande, para que a la noche, al encenderse, todo apareciera teñido de ese color.
El problema era que, por primera vez, el Escuadrón tenía que trabajar de día, a la vista de todos.
Para no despertar sospechas, aparecimos a eso de las cinco y media de la tarde, armados de escaleras, herramientas, pero disfrazados como operarios de una empresa que "iba a adaptar las luces de la plaza para un espectáculo artístico organizado por la muncipalidad".
Todo esto era bolazo, obviamente, pero funcionó muy bien.




Lo gracioso era que la supuesta empresa se llamaba "EDGM electro", pero nadie se dio cuenta de que éramos nosotros.
Incluso un cuidador de la plaza, muy atento, se ofreció a ayudarnos y nos dijo que si necesitábamos algo no teníamos más que pedirle.
El trabajo no fue muy complicado: un par de horas más tarde los 24 faroles de la plaza estaban cubiertos, y cuando empezaron a encenderse el espectáculo fue bastante llamativo.







Los paseantes miraban extrañados, las parejas acurrucadas en los bancos agradecían la luz tenue y todos se preguntaban qué estaría pasando.
Recién cuando colgamos algunos carteles que decían que todo era obra nuestra, algunos empezaron a entender.



Para nuestra sorpresa, la inusual decoración no fue sacada al día siguiente, así que los montegrandeneses pudieron disfrutar de "la plaza azul" durante dos noches seguidas.
El diario URBANO, como siempre, se hizo eco de este show y publicó la noticia al día siguiente.
Fue un espectáculo atípico, de esos que el Escuadrón del Gran Monte suele brindar.

Como decíamos antes, a pesar de las campañas por BASURA CERO y por la laguna de Rocha, nuestro objetivo principal sigue siendo hacer de Monte Grande una ciudad más divertida.
Y lo estamos logrando, sin dudas.

Se viene el debate por BASURA CERO


Otra novedad de importancia de esta semana tiene que ver con BASURA CERO.
Resulta que la municipalidad convocó a todos los vecinos a participar de una audiencia pública para discutir el tema de la basura en el distrito.
Esta audiencia va a realizarse el día día 21 de Mayo a las 16 horas en la Cámara de comercio, ubicada en la calle Robertson y Las Heras, frente al colegio Parish Robertson.
Una audiencia pública es una reunión en la que pueden participar todos los vecinos para hacer oir su opinión sobre un tema en particular.
Lo copado del asunto es que, esta vez, el tema a discutir tiene que ver con la contratación de la nueva empresa de recolección de residuos en Esteban Echeverría.
El pliego de condiciones va a incluir un punto en el que se obliga a la nueva empresa a aceptar un plan de "recolección diferenciada de los residuos para su posterior aprovechamiento".
Si esto se concreta, vamos a estar mucho más cerca de que BASURA CERO sea una realidad en nuestra ciudad.
Si querés participar de esa audiencia pública (sería muy bueno que lo hicieras) tenés que llenar un sencillo formulario en en sitio de la municipalidad de Esteban Echeverría.
El Escuadrón va a estar presente haciendo oir su voz.
Ojalá que sean muchos los que nos acompañen.

domingo, 4 de mayo de 2008

Los locos de Monte Grande

Todas las ciudades tienen sus personajes.
Personajes que, en realidad, son simplemente personas, pero personas particulares.
Los hay locos, bohemios, idealistas, delincuentes, corruptos, simpáticos o peleadores.
Los hay jóvenes y viejos, hombres y mujeres, ricos o pobres.
Nadie sabe exactamente cuál es la característica que transforma a una persona en personaje, pero todos sabemos quiénes son los personajes de nuestra ciudad.
Todos los conocemos, todos los vimos alguna vez, todos hablamos de ellos alguna vez.
Hoy, el Escuadrón del Gran Monte te muestra una galería de los más famosos personajes de Monte Grande.
Pero no elegimos cualquier clase de personaje: en la mayor parte de los casos, elegimos, para mostrarte, a aquellos que viven en la calle, que se ganan la vida caminando por el centro, que perdieron la razón hace años, o que sencillamente, nunca la tuvieron.
Elegimos a los que, en la fría jerga de las estadísticas, suele llamarse "marginales".
El Escuadrón, no vamos a negarlo, siente una especial simpatía por los que viven al márgen, por los que no terminan de adaptarse, por los que cruzan la línea que no hay que cruzar.
Esto que te presentamos hoy no es, entonces, una exhibición para que te rías, ni un muestrario de la miseria humana.
Es, simplemente, un homenaje.






Carlitos es, sin dudas, el más conocido de los personajes de Monte Grande.
Hace muchos, pero muchos años que anda deambulando por las calles, siempre engominado, siempre con su traje gris y sus corbatas, siempre amable, educado y galante.
Son muchas las leyendas que circulan sobre él: que su familia murió y un pariente lo estafó, que era hijo no reconocido del Dr. Rotta, que fue adoptado por una enfermera del hospital...
Lo concreto es que el hospital Santamarina es lo más parecido a su casa: allí vive, allí duerme, allí come.
Ya está viejito y a veces se mueve en silla de ruedas.
No sabemos qué edad tiene, ni cuántos años más vivirá.
Sí sabemos que cuando él ya no esté, Monte Grande no va a ser la misma.





Bueno, éste no es un marginal, pero ni cabe dudas de que es un aunténtico personaje.
El pibe es tan laburador y tan ingenioso que esta foto, que le tomamos hace unos meses, ya está desactualizada: su bicicleta mejora día a día, ya tiene techo y carrocería y ¡¡hasta se consiguió que lo auspicie la juguetería Nino!!
Un capo, sin ninguna duda.





El pibe, a pesar de ser tan joven, ya se ganó un lugar en el corazón de los montegrandenses.
La cuadra de Alem al 300 es su territorio y todos alguna vez lo saludamos, le dimos una moneda y nos conmovimos con sus gestos.





¿Por qué hace esos ruidos con la boca? ¿Qué lleva en esas bolsas?
La "vieja de las pedorretas" muchas veces es víctima de burlas y bromas por parte de los pibes que andan por Alem... pero ella sabe cómo defenderse.







Hace poquito nos enteramos que este hombre y esta mujer son marido y mujer.
Ella, custodia los coches en la plaza Mitre enfundada en su tapado de piel.
Él, junta cartones por la zona de la estación con su carrito de supermercado mientras deja que su pantalón muestre un poco más de lo recomendable.




Los que lo conocen dicen que se llama Tito.
Pasa sus horas pidiendo monedas en el hall de la estación, a los gritos.
Si algún día tenés tiempo y ganas, quedate a charlar un rato con él. Vas a ver que vale la pena.




¿Qué ciudad no tiene un cieguito que pide monedas en la estación?
Monte Grande no es la excepción, y acá te lo mostramos.
Además, como sabemos que todo el mundo tiene dudas acerca de si los ciegos lo son en realidad, queremos confirmarte que nuestro ciego es ciego de verdad.
Conocemos gente que sabe dónde vive, y nos contaron que el pobre hombre vive, apenas, de las monedas que junta en su tacita.
Por eso podés dejarle una moneda sin tener miedo de que te esté cagando.

domingo, 27 de abril de 2008

Conocer la laguna de Rocha es defenderla



Antes que nada, vamos a aclarar algo: el Escuadrón del Gran Monte No es una agrupación ecologista.
Nuestro objetivo, originalmente, era otro.
Queremos divertirnos, divertir a la gente, impactar, sorprender, mostrar lo que otros no muestran y decir lo que otros no dicen.
Pero la realidad nos supera.
¿Podemos no hacer nada cuando vemos que las autoridades, las empresas y hasta los mismos vecinos se cagan en lo poco que nos va quedando de natural en nuestra ciudad?
Fijáte cómo son las cosas.
Monte Grande se caracterizó siempre por ser una ciduad de aire puro, muchos árboles y un entorno más o menos libre de contaminación.
Cuentan los más viejos que, hace muchos años, se la llamaba "la Córdoba chica" por la calidad de su aire, y dicen que hasta los médicos recomendaban que los enfermos con problemas pulmonares se pasaran unos días en estos pagos para sanarse.
La cosa es que los años pasaron, la ciudad creció y ese entorno natural poco a poco se fue perdiendo.
Sin embargo, hay un espacio que se mantiene: es la zona de la Laguna de Rocha.
Está ubicada más o menos atrás del edificio del Correo Argentino, unas cuadras más atrás de la avenida Fair.
La mayoría de los montegrandenses no la conoce, porque no está preparada para recibir visitas. Se mantiene en estado casi natural y por eso mismo se formó allí un ecosistema muy interesante, único en la región.







Además, hay quienes dicen que esa zona es históricamente muy interesante, porque parece que los antiguos habitantes de estas tierras, los Querandíes, pasaban parte de su vida en las costas de esta laguna.
Pero lo más interesante de todo es que hay historiadores que dicen que exactamente en ese lugar, hace quinientos años, tuvo lugar una terrible batalla entre los conquistadores españoles y una de las tribus indígenas de la zona, en la que perdieron la vida unos cuarenta españoles y más de mil indios: fue la famosa batalla de Corpus Christi.
Hace algunos años se hallaron por este lugar restos arqueológicos (espadas, monedas, etc.) que podrían certificar que esto fue realmente así.
Además, se cuenta que en este lugar puede existir lo que alguna vez fuera un cementerio indígena...
Bueno, la cuestión es que esta laguna hoy está en peligro.
Hay un proyecto para instalar allí un parque industrial, que es una zona en la que las empresas pueden establecerse, gozando de algunos beneficios impositivos y de infraestructura.
Eso no estaría mal si las cosas se hicieran como es debido, pero, por desgracia, parece que no es así.
Si pasás hoy por el camino que une la avenida Fair con la autopista, vas a ver que, además del centro de distribución de Disco - que está funcionando hace tiempo- se están contruyendo otros edificios.
Lo grave es que NO SE ESTÁ RESPETANDO LA LEY, y ya se empezaron a ocupar tierras que estaban destinadas a "espacios de recreación y conservación natural".



Si nos descuidamos, en un par de años las construcciones van a llegar a la costa misma de la laguna, y las empresas van a verter sus desechos al agua y todo se va a ir a la mierda.




Ya hay vecinos trabajando para que las cosas se hagan como tiene que ser. Podés colaborar firmando el petitorio, informándote, acercándote.

Por eso, el Escuadrón del Gran Monte dice:

Hay que conocer la Laguna de rocha.
Hay que impedir que desaparezca.
Hay que exigir que se cumpla la ley.
Hay que hinchar las pelotas tanto como sea posible para que las autoridades hagan cumplir la ley.
El Escuadrón del gran Monte no va a quedarse de brazos cruzados.

Por las buenas o por las malas, vamos a salvar la Laguna de Rocha.




Habrás visto que este posteo está lleno de links. Si hacés click en cada uno de ellos vas a poder acceder a mucha otra información relacionada con este tema.
Tomáte unos minutos y leé todo lo que te mostramos. Vale la pena.

jueves, 17 de abril de 2008

Develamos el misterio de la Quinta de Barceló

Acá subimos, por fin, la crónica completa de nuestra visita a la más misteriosa de las mansiones montegrandenses... La quinta de Barceló.
Vamos a empezar por el principio...¿Tenés idea de quién fue Alberto Barceló?



Allá por las primeras décadas del siglo XX, la política argentina estaba llena de personajes que, paralelamente a su actividad pública, desarrollaban otra vinculada al juego ilegal, la prostitución y toda clase de negocios ilegales.
Por lo general eran caudillos con mucho poder, que eliminaban a sus adversarios cuando éstos se ponían muy molestos, que tenían ejércitos de matones a sus servicio y que manejaban los asuntos públicos como si el Estado fuera una gran empresa de su propiedad...
Alberto Barceló fue uno de ellos.
El tipo era muy fuerte en Avellaneda, que por entonces era una barriada suburbana a la que concurrían los jóvenes porteños adinerados en busca de diversión no del todo sana.
Fue amigo de Gardel y de otras figuras muy importantes de su época, y cuentan que, entre la enorme cantidad de propiedades que tenía se destacaban dos: su mansión permanente en Avellaneda y su casa de fin de semana en Monte Grande.
Esta última, ubicada entre las calles Recondo, Rotta y Güemes fue, desde siempre, fuente de innumerables leyendas.




La más popular de ellas es la que habla de una complicada red de túneles que, partiendo desde sus sótanos, va a parar a la plaza de Monte Grande, al colegio Nuestra Señora, a casas vecinas... y a cuanto lugar a uno se le pueda ocurrir.
Según dicen, el objetivo de esos túneles era el de permitir a Don Barceló huir rápidamente cuando las circunstancias así lo exigieran.
El Escuadrón del Gran Monte siempre se preguntó si estas leyendas serían ciertas o no, y como la mejor manera de descifrar el enigma es verlo con nuestros propios ojos, allá fuimos.
El primer obstáculo fue saltar el enorme paredón: más de tres metros de altura en una calle por la que suelen circular autos y gente.




Lo resolvimos fácil: una soga, un salto preciso, un par de manos solidarias y... ¡adentro!
El primer obstáculo estaba salvado.



Una vez adentro, nos tomamos unos minutos para recorrer el parque. La casa es enorme, muy enorme, y parece que el parque debe de haber sido mucho más grande de lo que es hoy.



Enfrente de la parte principal de la mansión, hay una especie de salón de fiestas, que Don Barceló debe de haber usado para recibir asus amigos...




La mansión vista desde el salón de fiestas


Calculando más o menos, suponemos que entran en ese salón, como mínimo, unas 500 personas. Además, tiene una cocina como para atender a esa cantidad de gente, baños y varias otras dependencias.
Una de las paredes del salón está cubierta por espejos, que aprovechamos para sacarnos una foto.



Revolviendo la cocina del salón de fiestas y jugando con el espejo del salón



Cuando terminamos de recorrer el parque, llegó la hora más emocionante: entrar en la casa.
Una de las persianas estaba abierta, así que fue fácil meterse.





Por acá entramos. Fijáte que todavía quedan letreros del banco que funcionó allí hace unos años.


Lo primero que vimos fue un enorme salón (una especie de living, o algo así) muy grande.
Las elegantes estufas, los amplios ventanales y las puertas y ventanas muy lujosas le dan, todavía, un aire muy señorial, a pesar de tantos años de abandono.
Una imponente escalera de mármol y un gran ascensor comunican las cuatro plantas de la casa.





Ya en las plantas superiores nos llamó la atención la cantidad de baños, habitaciones y vestidores. Cuando perdimos la cuenta habíamos visto, por lo menos, diez amplísimos dormitorios y otros tantos baños...
Nos preguntamos: ¿Tendría una familia tan numerosa Don Barceló?
Además, por todos lados aparecían habitaciones más chicas, que deberían ser para el personal de servicio. ¡Eso es vida!
Desde los ventanales de las habitaciones se veían las calles arboladas de la ciudad.





Posando elegantemente en uno de los baños y revolviendo las cajoneras





Un miembro del Escuadrón disfruta de un juguito mientras revisa los papeles esparcidos por el piso. Al lado, la vista desde la ventana de un dormitorio.


En la parte más alta de la casa (una especie de altillo), encontramos las poleas del ascensor, unos enormes tanques de agua y, lo más llamativo de todo, una gran cantidad de pequeñísimas habitaciones cuyas entradas estaban disimuladas en las paredes.
Subiendo un poco más, pudimos asomarnos a unas pequeñas terracitas desde las que se puede verse gran parte de la ciudad.






En la parte más alta de la casa.





Las poleas del ascensor y la vista desde la terraza


Para que te ubiques mejor, acá te mostramos qué hay en cada sector de la casa, viéndola desde afuera.







Para ver mejor, podés ampliar esta foto haciendo click sobre ella


Cuando ya habíamos recorrido casi toda la casa, nos llamó la atención una pequeña abertura en la planta baja. Era una especie de puertita, desde la cual bajaba una escalera de cemento.
La oscuridad era total, y no habíamos llevado linternas, así que decidimos aprovechar la tenue luz de nuestros celulares para avanzar.
La verdad es que no nos gustaba mucho eso de avanzar totalmente a ciegas, pero sabíamos que si queríamos comprobar la leyenda de los túneles, ése era el único camino posible.
Cada tanto sacabámos alguna foto con el flash, para poder ver en el display de la cámara dónde estábamos parados.

Alguno bromeó: "¿Y qué hacemos si cuando miramos la foto en la pantalla vemos un muerto, una cara que nos mira o algo así?"
La verdad es que no nos pareció un chiste muy apropiado, y considerando que la oscuridad era total y absoluta, esa posibilidad no nos gustó nada de nada.
Si había algo o alguien allí debajo, podía estar a centímetros de nosotros y no lo veríamos.
Y no hablamos de fantasmas, muertos o esas cosas... Una simple rata, o un murciélago hubiera bastado para matar a alguno de un infarto.
Imaginen esa sensación...






El momento de la entrada al túnel.


Cuando llegamos al fondo de ese pasadizo, la cámara de fotos, una vez más, estaba a punto de mostrarnos dónde estábamos parados.
La sorpresa fue enorme cuando en la pantalla vimos que no había más túnel, ni pasadizo, ni nada...
Esto fue lo que encontramos en las profundidades de la mansión de Barceló...








Imaginen nuestra sorpresa... el final del túnel estaba ocupado por una especie de habitación enrejada que parecía una celda, o algo así, y un poco más allá una enorme caja fuerte, con una puerta blindada por la que puede entrar comódamente una persona.
Muchas preguntas aparecieron en nuestras cabezas...
Sabemos que en ese lugar funcionó un banco durante algún tiempo, pero esa fortaleza subterránea parece haber sido construida junto con la casa, y no más tarde.
Entonces... ¿Qué guardaba don Barceló en semejante búnker? ¿Por qué tanta seguridad? ¿Habrá alguna vez alguien sufrido un encierro en semejante lugar?
¿Qué misterios esconde la historia de esa casa?
No vimos túneles como aquellos que mencionan las leyendas, pero no descartamos que hayan existido alguna vez y que aun permanezcan tapados o disimulados en algún rincón de la casa.
Sabemos que develar todos los misterios que esconden esas paredes va a ser imposible...
Sabemos que parte de la historia de nuestro país se esconde allí dentro, tal vez la parte más oscura de esa historia...
Sabemos que hicimos todo lo posible por mostrar un poco más de lo que todos pueden ver...
Pero también sabemos que hay misterios que nadie, ni siquiera nosotros, podrá jamás develar.
La misteriosa quinta del misterioso señor Barceló.
Un secreto eterno e irrecuperable.